Sobre despedir a alguien…

Hace unos días me llamó un amigo para pedirme “consejo profesional”. Uno de esos amigos  que alguna vez me había preguntado: “pero tú EXACTAMENTE, ¿en qué trabajas? Salvada mi sorpresa inicial me puse a su disposición.

Me contó que tenía la impresión de que debía despedir a una persona de su equipo, pero que nunca había llegado a algo así y creía que era algo que debía meditar mucho más.

– Tienes las impresión… – le incité a hablar

– Sí, es que nunca ayuda a nadie, no me hace caso en lo que le digo, ha tenido varios errores muy graves que incluso nos han hecho perder dinero (el último un error, que ya había cometido en otra ocasisón,  había sido en la presentación del impuesto de sociedades) siempre es la primera persona en irse a casa…

– Y ella es consciente de lo importante que todo eso es para la empresa… – continué

– Para la empresa y para mi equipo. En la última entrevista de gestión del desempeño – continuó…

Vi el cielo abierto la verdad. Resulta que mi amigo es de esos profesionales aplicados que todos los días le hacen un favor a su empresa aplicando el PMS o Sistema de Gestión del Desempeño. Ordenadamente recogía evidencias sobre el desempeño de su equipo y basaba el feedback sistemáticamente en los hechos objetivos sobre aquellos criterios de valoración del desempeño a los que había aludido en la descripción que me había realizado sobre el desempeño de esa persona (orientación al cliente, proactividad, consecución de objetivos personales y de equipo…).

– Dime algo por lo que no puedes echar a esta persona – le pedí

– Sería la primera vez 

No volví a hablar con él hasta un mes después, aprovechando la cena en casa de una amiga. Tras nuestra conversación había tardado diez días más en despedir a esa persona. Eso , cuidó mucho que el resto del equipo supiera porqué había sucedido. Y lo que más le llamó la atención fue el comentario de la mayor parte de sus colaboradores: “ya era hora”.

Efectivamente no sólo él había detectado la carencia de compañerismo, profesionalidad e implicación de esa persona para ese puesto.

La conclusión que podemos sacar es que cuando hemos sido rigurosos y hemos dado oportunidades a las personas a veces sólo hay una solución y el no tomarla puede generar o agravar más problemas aún.

En este caso, como en muchos otros, una aplicación correcta del PMS permite que nuestra decisión sea objetiva y claramente comprensible. Ser permisivo con el bajo desempeño no hace un favor a nadie.

2 thoughts on “Sobre despedir a alguien…

  1. No pongo en duda la decisión para esta vez que narras, pero despedir a alguien o no es algo para pensarselo muy bien, supongo que como hizo la persona que buscaba consejo. Conozco que hay empresas que simplemente el despido nunca es una buena decisión, como alguna aseguradora que conozco bien, y realmente no les va mal. Cotiza en bolsa y con buena evolución. Mi opinión es que los profesionales de los recursos humanos debemos tratar de ir más a la raíz de los problemas y no gastar tiempo en dar argumentos a los mandos sobre despedir a alguien o no. Un saludo

  2. Ja, ja… me encantó, a mí también me pasó este sucedido en mi compañía.
    Honestamente no disponíamos de ningún sistema, pero al buscar consejo en un colega lo diferente fue que me dijo que no me buscara líos, nomás… Afortunadamente no segui su consejo. Como profesional de las políticas de personal me quedo con la orientación que debe darte un buen sistema. Saludos!

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